El mar de las emociones

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La inteligencia emocional se ha convertido en un tema de interés desde la publicación en 1995 de Daniel Goleman. Ésta no es una idea nueva, sino que sus raíces teóricas se remontan más allá del S. XIX.

Son muchos los autores que nos hablan de este concepto y que nos proporcionan una definición al respecto.

Salovey-Mayer (Mayer y Salovey, 1997) define este constructo como la capacidad de identificar, entender, manejar y usar las emociones para facilitar el pensamiento, utilizando una medición basada en la capacidad (Mayer et al., 2002).

La Inteligencia Emocional comprende una serie de habilidades que D. Goleman caracteriza como genéricas, jerárquicas inteligencia-emocional1e interdependientes. En otras palabras, cada una requiere de las otras para desarrollarse, se sirven de base unas a otras y son necesarias en distintos grados según los tipos de trabajo y las tareas que se cumplan.

Esencialmente, la Inteligencia Emocional proporciona a las personas capacidad y habilidad para regular sus fuerzas e impulsos emocionales contraproducentes, muchos de ellos inconscientes, los cuales boicotean sus relaciones (personales, familiares, sociales) y calidad de vida.

Reconoce que una persona posee una inteligencia emocional determinada por cualidades como: autocontrol, empatía, entusiasmo, persistencia, motivación, destreza, autoconciencia y confianza.

La Inteligencia Emocional posee características como el ser capaz para motivarse y persistir frente a las decepciones, controlar el impulso y demorar la gratificación, regular el humor y evitar que los trastornos disminuyan la capacidad de pensar, mostrar empatía y abrigar esperanzas.

La Inteligencia Emocional según Salovey y Mayer está formada por:
Inteligencia Intrapersonal (Autococimiento, Autorregulación y Automotivación)
Inteligencia Interpersonal (Empatía y habilidades sociales)

¿Qué me va a permitir la inteligencia emocional en mi vida?

Hay infinidad de beneficios que me aporta la inteligencia emocional.
Me gustaría destacar:
– Un mayor autoconocimiento personal; tanto en mis habilidades y debilidades, como la identificación de mis emociones.
– Una mayor autorregulación de mis emociones. Las emociones forman parte de nuestro día a día, además, es sano tener las emociones. Lo que la inteligencia emocional me va a permitir es aprender a canalizarlas de una manera adecuada, evitando que me desborden.
– Una mayor automotivación a la hora de plantearme objetivos e iniciar los pasos necesarios para alcanzarlos.
– Una mayor empatía y asertividad que me van a permitir mejorar mis habilidades interpersonales para conseguir relaciones más satisfactorias.

Como reflexión y basándome en mi propia experiencia personal me gustaría señalar que la inteligencia emocional te permite ser el director de tu vida. Te da las herramientas necesarias para sentirte pleno y feliz en cada paso en tu quehacer diario, viviendo tu vida a tu manera y siendo tú el que marca tu felicidad.

M. Carmen Alonso

Psicóloga, Especialista en Inteligencia Emocional, Coaching y PNL

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