¿Te valoras lo suficiente?

¿Te valoras lo suficiente o lo que te mereces? ¿Cuáles son los pensamientos que vienen a tu cabeza acerca de ti mismo?

Te invito a que antes de continuar leyendo anotes en un papel aquellas frases o pensamientos que  vienen a tu mente cuando piensas en ti mismo.

 

¿Te dices a ti mismo “no eres capaz”, “eres un desastre”, “eres un miedoso”, “no vales mucho”, “eres un cobarde”…? O por el contrario te dices “eres capaz de conseguirlo”, “eres un valiente”, “eres una persona fuerte”, “yo si puedo”…

 

Lo que nos decimos a nosotros mismos es muy importante, ya que determina de alguna forma aquello que somos. “Somos lo que pensamos de nosotros mismos”

autoestimaTodas las personas somos fuertes, valientes, capaces… sino piensa ¿Lo has sido en alguna situación? Seguramente tu respuesta será afirmativa y sino es así piénsalo un poco más porque seguro que hallarás el momento de tu vida donde en alguna ocasión lo fuiste.

Insisto, todos tenemos todas las cualidades, la diferencia entre unas personas y otras reside en la valoración que las personas  hacen de sí mismas y en las cualidades que más desarrollan en el transcurso de su vida. Lo positivo de esto es darnos cuenta de que también las poseemos nosotros y que si queremos podemos desarrollar esas cualidades que nos permitirán de alguna manera alcanzar nuestros objetivos.

 

La valoración que realizamos sobre nosotros mismos, basada en todos los pensamientos, sensaciones y experiencias que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida es la AUTOESTIMA.

La autoestima tiene una dimensión social, ya que se adquiere a partir de las experiencias del sujeto y se sus interacciones personales. (Mestre y Frías, 1996).

La autoestima se considera un factor clave en el desarrollo de un buen ajuste emocional y cognitivo, una buena salud mental y unas relaciones sociales satisfactorias (Gorell, 1990; Walter y Green, 1986).

 

 

Las personas que poseen una autoestima alta se sienten bien en la vida, afrontando y resolviendo los retos y desafíos que ésta plantea. Por el contrario, las personas que presentan una baja autoestima presentan inseguridad e insatisfacción con la vida y se considera como factor de riesgo para el desarrollo de determinados problemas psicológicos como son; los trastornos de alimentación, depresión, ansiedad…

 

La autoestima cobra vital importancia en la adolescencia, ya que es una etapa donde la baja autoestima predomina. La adolescencia es una etapa llena de cambios, dónde el adolescente se enfrenta a una serie de responsabilidades y competencias que debe afrontar y en la mayoría de las ocasiones deriva en inestabilidad emocional. Una de las cosas que caracteriza al adolescente es precisamente esto, la baja autoestima, principalmente en su componente físico y emocional. Por ello, es fundamental que se apoye al adolescente en esta etapa tan difícil de su vida y se le proporcionen las herramientas y recursos necesarios para que alcance una estabilidad y seguridad que le permitan pasar por esta etapa de la vida de una manera satisfactoria.

 

¿Cómo detectar si una persona tiene baja autoestima? Una persona con baja autoestima presenta síntomas de: altos niveles de ansiedad, inseguridad, poca estabilidad emocional, bajo apetito, insomnio, soledad, hipersensibilidad a la crítica, pasividad, competitividad, destructividad y bajo rendimiento académico o laboral.

Por el contrario una alta autoestima se relaciona con un buen ajuste psicológico, estabilidad emocional, actividad, curiosidad, seguridad, cooperativismo, pensamiento flexible, sentido del humor y alto rendimiento académico y laboral (Bermúdez, 1997).

 

Tener una alta autoestima es de vital importancia para la vida personal, profesional y social. Por lo tanto, sino dispones de una buena autoestima o bien tu hijo adolescente no la posee no dudes en buscar ayuda y hacer de ti mismo o de tu hijo una persona segura y motivada por la vida.

 

La autoestima no es algo innato sino que se adquiere como resultado de las experiencias acumuladas a lo largo de la vida. El origen de la autoestima se sitúa en los primeros años de vida del niño/a a partir de los mensajes e imágenes que los padres mandan a sus hijos. Si un niño se siente aceptado y querido por la familia desarrollará un autoconcepto positivo de si mismo en esta primera etapa de la vida.
Para finalizar me gustaría decir que para cuidar a los demás es necesario cuidarse a uno mismo. Si una persona no se siente bien consigo misma difícilmente conseguirá que los demás se sientan bien. Por ello le animo a trabajarse primero y después poderlo aplicar en sus hijos, amigos, familia…

 

“El éxito mas grande es la aceptación de uno mismo.” Ben Sweet

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